Sexta-feira, Novembro 27

la periferia del centro: 96 grados Bucareli

96 grados Bucareli -Praxis, 2009-de Enrique Montañez, es un libro de cuentos que explora las posibilidades de la noche y de la escritura, cuentos situados todos en una avenida del centro de la Ciudad, donde van a dar borrachos, prostitutas, policías, trasvestis, indigentes; los periféricos del día, los desposeídos.
Entre lo erótico, la nota roja, lo fantástico, lo grotesco, estos relatos afirman su identidad. Una sequedad que molesta en estos personajes a punto de perderse en el alcohol, en las piernas de alguien, en la pelea evitable mas necesaria; una voluntad de notarse desde el fondo: el piso. Los personajes caen en el piso de las cantinas o de las calles o de los cuartos de hotel mientras la ciudad se ilumina a medias. Cuentos como La vida después de Belkis, Lorna, Clausura, tienen un aire de melancolía y violencia, de comprensión en los seres implorantes que habitan ahí y no en el día, no en otras calles, no en otras cantinas de otro lugar probablemente mejor.
Los relatos recorren los callejones, los baños públicos, las historias de vida que se sienten contadas en el arranque improvisado de la fiesta y la confesión ante el ministerio público.
Es un libro muy bien logrado, suspensivo, nocturno. Acaso podríamos decir que en la tradición de colocar en el centro la periferia. ¿qué es el afuera? ¿dónde está el centro de todas maneras?. Con una proximidad notable al autor de Imágenes ligeras -Praxis, 2006- en temática y sensibilidad, Montañez se inscribe en una búsqueda de las orillas y de las oscuridades, lejano en formato -también de los reflectores- de los chicos bien de la literatura nacional.
Hay muchos libros que no circulan en México, con todo y lo difícil que es publicar; libros que al ser de editoriales independientes corren la suerte de ser incontrables; pero no termina ahíla cosa: es el mismo destino de las editoriales universitarias: el círculo de lectura se reduce a las librerías lejanas y a los pocos lectores que se preocupan por hacer circular autores de mano en mano; la autoreferencialidad. Un lector en una cantina presta/recomienda un libro sobre un escritor que escribe sobre cantinas, y así hasta completar una cadena de tres-cuatro autores/lectores. Escribir fuera del centro es una apuesta de valentía y optimismo. Un catolicismo literario: dar la otra mejilla al mercado editorial y no esperar recompensas.

Quinta-feira, Novembro 26

decir a alguien
que la luz sofoca/ en la garganta un mediodía/ cayendo a plomo.

ven
tú que escribes/en el vacío.

Terça-feira, Novembro 24

El Jardín de las delicias, de Jorge Vázquez.


La primer novela de Jorge Vázquez (Tacubaya, 1977) El Jardín de las Delicias, Jus, -casinosale2009- es un franco homenaje a la novela negra. No sólo sigue la línea de construir sagas a partir de personajes honorables involucrados con la seguridad del Estado (en el ámbito nacional aún más difícil de creer)como el detective Arturo F. Segovia; sino que conforma una escritura irónica, directa y aparentemente sencilla. La historia, sin embargo, no será contada por el detective sino por un periodista, una historia que va y viene en las entrevistas y percepciones del narrador.
El Estado de México decide por razones más sentimentales que políticas (que terminan confundiéndose de todas maneras) suspender la distribución de agua a la Ciudad de México, en ese enredo estarán involucrados un periodista (para este caso fijarse en el retrato de López Dóriga o el telecomunicador de su preferencia), un detective honrado (el héroe) que tiene a su cargo un trío de personajes policiales a más extraños como fieles; un comando paramilitar secreto; una cantante marginal, un historiador de arte sin pretensiones sospechoso de varios crímenes; un cuadro famoso -El jardín de las delicias- que se vuelve la clave para el misterio, y los personajes oscuros -caricaturizados-del poder gubernamental. El personaje principal queda diluido detrás del personaje-narrador, el héroe es un héroe marginalizado dentro de la narración, de tal forma que parece un juego de elusión: el periodista es el que mira, juzga, afirma, infiere y determina: nos hace cómplices, ¿una novela policíaca donde el personaje central no parece serlo? sí, es posible.
El género policíaco es un género que requiere del lector no sólo su participación sino su inteligencia activa: sigue las pistas, se deja llevar por las aparentes intrigas y celebra si adelanta el suceso de la revelación, cosa que no sucede usualmente con otros géneros narrativos. Aquí se presenta un acuerdo no declarado entre narrador-texto-lector. La solución del enigma se concede a cuentagotas desde el inicio revelando el juego donde el lector no se queda inmune.
Se nota en esta novela el extenso trabajo de investigación. ¿qué pasaría si la ciudad más poblada del planeta se quedara sin agua? ¿qué pasaría si esta misma ciudad despertara de su letargo apático y revelara lo peor de sí misma: la corrupción que se esconde en las mínimas acciones? Una ciudad que forma parte de un país que no tiene a dónde irse, que encierra en su ética frágil su propia decadencia.
La novela es una excusa; quiero decir, se puede leer como va: una historia donde el héroe acierta en las sospechas, una historia de amor inconclusa, una historia de personajes que tratan de resolverse, todo eso es; o se puede leer asimismo como una preocupación auténtica: la ciudad existe, el problema podría existir y en esta representación humorística e inclemente hay una denuncia in situ, no hablemos de una denuncia social comprendida en mantas y tomas de calles, sino una presentación que hinca los codos y las rodillas y los puños en temas nacionales que se desbordan: políticos tramposos, personajes funestos, una ciudad que se amuralla por su propia incapacidad de autogestionarse, en su incapacidad de organización, en su fe inmensa en los iconos televisivos, manipulada por todos; una ciudad sin aparente solución. Este es el personaje más humano de la novela de Vázquez:la ciudad amordazada, el centro del país que no llega a ninguna parte.
El humor descobija no para desproteger sino para revelar. Ese es el trabajo de este escritor, un trabajo minucioso, cuidado, preciso. Un trabajo que bien podría ser un reporte de un detective honesto o de un periodista fiel a la verdad de los hechos. La novela produce sed, un detalle, a estas alturas, sin mayor importancia.

Segunda-feira, Novembro 23

decirle a alguien: ven.
Toma las manos/haz crecer la noche/ no pienses en el otoño/despierta en mí la rabia/ el espanto/ las ganas de vivir.
decirle que esto apenas comienza.

Terça-feira, Novembro 17

sentada aquí
con goma de eucalipto en las manos
desesperada por no poder hallar
una función de cine para la noche

¿te das cuenta?
lo ridícula que puedo ser

me culpo de no hablar otro idioma
de no perfeccionarme en la cocina
de quedarme callada en los atentados a mi dignidad

defiendo sin embargo
el embarazo de los ciegos cuando tropiezan
es normal digo yo
titubearle al vivir

el pollo me mira en su neurosis de sopa
no recuerdo su lugar natural
es pálido siempre desde el mostrador, colgante en su piel
en su cuello estirado postmortem

antes de la casa hay tres parques
un mercado
cinco panaderías
un cruce vial sonámbulo

tanta gente de flores en brazos
o de niños llorosos que detestan la escuela

me culpo de andar sin culpa
dejo atrás las cosas que no sirven
en la venta de garage
en el remate de las pertenencias
en los montones de basura

defiendo sin embargo
el golpeteo del ave
constante al menos ella
en su despertar enloquecido
al árbol que no cuenta nada de sí
que se guarda todo en su madera ataúdica
sin alivio de nada
el árbol

defiendo por todo esto
el pregón del día que es
sonsonete
correveydile
a los demás
que no estoy aquí que nunca estuve de vuelta que no seré la que grite vivas

permanezco sentada
esperando que yo pase de mí
y que venga otra a ocuparme y hacer algo de provecho
sentada aquí
sin saber hacer nada
mordiéndome el alma a cortauñas

los vecinos de abajo ensayan una obra de teatro
¿y yo?
¿y tú?

escribiendo papelitos que digan no me olvides

acomodando la vida doméstica

ensayando el optimismo

somos tan nuevos en esto

no tenemos idea

los comienzos de sonrisas

lo que necesitas es amor

y otro país

¿te das cuenta?

exhibirnos a besos en las calles

pero detestamos las caricias públicas ah sí

era un mejor día para comenzar el otro

¿qué hacemos aquí?

se nos corta la respiración

no, gracias, no queremos ir tapar las calles

no,gracias, los sindicatos salen de las botellas,

no,gracias, en otra ocasión será amar a Jesús

no, gracias, no hay sed
no, gracias, la carretera libre está bien, hay más árboles,

no, gracias, hacemos lo que podemos: el alma se sofoca con tan poco

no, gracias, ya no recuerdo la Universidad
no, gracias, no gracias

Sábado, Novembro 14

la maternidad explota
las mujeres en vestidos largos y carritos del súper
anuncian el tiempo que llega

los bebés comienzan a estrechar los nuevos dientes
nadie se ha quejado los últimos meses
en que acunaban los hijos en los estómagos

optimismo de la redondez

las mujeres maquilladas pagan las cuentas
untan cremas de día de noche
se hacen ultrasonidos de la noche fértil
en que se forman los huesos de su tercer mes cuarto mes

se amasa y se hornea el niño por venir

la carretera hacia la playa tiene calcomamías de colores:
bebé a bordo
el éxodo blanquecino
embarazadas toman el mar en un acto de ninguna protesta

sienten el poder en ellas
su belleza consiste en resistir
las erosiones estimuladas
de su país que recibe
católicamente
buenos corazones para nada

es mediodía: la luz no la hace nadie
pero estalla
en cuentas de vidrio

los buenos corazones son cuentas de vidrio de la luz no hecha

no hay balcones de la buena conciencia

las bellas mujeres también estallan
al noveno día en que pasa todo

los buenos corazones se expanden por primera vez
en tierrra de afuera
en el agua de afuera
en el mar de afuera
en la luz de afuera

en el bloqueo de la vida que comienza y no termina
se repite el bum bum
el zumbido en el oído
esta vida que comienza
como un siglo

las mujeres
exhiben los vientres crecidos en bikinis rojos
a base de bedidas sin alcohol hidratan el tiempo
que no cesa
el campaneo del mar
el siseo del mar

las puertas eléctricas se abren a su paso
y no hay resquicios por fin de enfermedades
o simulaciones
o pobrezas

las mujeres escurren leche al dormir
despiertan con unas ganas terribles de comer pared
o de azotar al hijo recién parido
pero lo cubren a manto de leche y piel

que nadie lo toque
el corazón virgen
inaudito
como invisible