Por ello
era un alud
el aire en el rostro
aliento vivo
esperanzado
por ello
lo que no podíamos mostrar
que nos hizo quedarnos roncos
despojándonos de piel y huesos
dos o tres palabras
que en este instante no significan
pero que un día -lo sabes bien-
eran razón de tomar agua
de regar las plantas
de ordenar la cama
hacer las cuentas de la semana
y vivir.
porque la vida pasa y estamos tan en otra parte
esperando no sé qué,
un día nos sorprende viejos y hartos
sin poder recordar
u obsequiar una imagen
que nos alce de nosotros
que nos lleve al atrás
cuando el porvenir era un lugar ansiado.
ya es el porvenir. esto es,
míralo,
cómo se estremece si lo tocas.
tócalo.
no tengas miedo.
¿no somos acaso esto que nombras y se desvanece?
un árbol que pisa apenas la tierra que recién comienza.
no digo creer
1 dia atrás

2 comments:
Me encantó. Creo que la penúltima frase es más feurte que el final, ahí lo terminaría yo (que no soy poeta y no sé nada de versos, ja). Abrazo fuerte.
Miriam querida:
creo que sí... que tienes razón.
besos. muchos...
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